Van pasando los meses despues de que mi corazón decidio suicidarse en un intento fallido por sentirse amado. Dos dedos de frente hace falta tener para ahora verme y darse cuenta que voy caminando casi por la misma direccion de antes, con esa estupida venda en los ojos que dice: Los hombres son buenos y en mi polera escrito con letras casi borrosas: Fragil.
Gracias a estos choques electricos que me aparecen de frente me doy cuenta que estoy cayendo otra vez en lo mismo, y reaccionar ahora no es opcion simplemente debo hacerlo.
Atras quedaron los momentos en que preferia llorar a tratar de hacer algo para remediarlo, me siento lo suficientemente usada como para dejarme pisotear otra vez.
Callarle la boca al corazon y empezar a usar el cerebro.
Simplemente esto no va por el camino que esperaba, no importa, ya vendran nuevos caminos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario