Yo no quiero hablar de ti, no quiero hablar de ti, no quiero hablar de ti.

sábado, 22 de marzo de 2014

Remolinos.

Habían mas espacios que llenar que tan solo el hueco entre mis dedos.
Existían mas sonrisas dentro de mi para salir a flote.
Creadas estaban esas palabras jamas susurradas.
Un sin fin de miradas.
Demasiado sueños, demasiadas canciones.
Quizás un sin fin de ilusiones.
Pasos aun no alcanzados.
Secretos no muchas veces guardados.
¿Buscaba una razón para querer hacer todo esto contigo?
Lo dudo mucho, jamas fuiste ese refugio.
A la deriva danzaba mi alma.
De remolinos emocionantes se repletaba mi mente.
Era tormentoso detenerse.
Y como si eso fuera poco el no tenerte me hacia un peso.
Sofocante el avanzar.
Caricias jamas dadas.
Suspiros perdidos con el oxigeno común.
Tarareo incesante.
Y esa ausencia penetrante.



Ven, llena los huecos, saca a flote las sonrisas, convierte los susurros en gritos, las miradas en palabras, los sueños realidad, las canciones dignas de ser todo un soundtrack en mi vida, que las ilusiones se rompan con el grandioso golpe de la firme realidad, caminemos juntos, vuelve los secretos en confianza pura, sé mi refugio, esa tormenta remolineante en mi cabeza, ese alivio de avanzar, la razón de millones de suspiros que lleven a este aire común a un nivel más allá de lo conocido como normal, tarareos de felicidad y tu presencia junto a mi vida.. entera.

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